Lo barato cuesta caro
Señor director:
El fenómeno de El Niño más intenso desde que se tienen registros, con sus lluvias inusuales, tornados y aluviones en diversas regiones del país y las cuantiosas pérdidas económicas asociadas, nos recuerda la urgencia de prepararnos para un clima cada vez más extremo.
Enfrentar el cambio climático exige políticas de Estado de largo plazo. Los recortes del Gobierno en ciencia, medio ambiente y gestión de riesgo de desastres pueden aliviar las cuentas de hoy, pero debilitan nuestra capacidad de anticipar y reducir los daños de mañana. El ahorro figurará en el presupuesto; el costo llegará con la próxima emergencia.
Claudio Azat
Instituto One Health
Universidad Andrés Bello