• 24 de julio de 2026

EL PASO DEL DIABLO

 EL PASO DEL DIABLO
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Son trece sombras que marchan sobre sus cabalgaduras, rumiando la angustia y masticando el miedo, por un terreno escarpado y pedregoso intentando poner tierra de por medio frente a sus tenaces perseguidores: el 10 de Caballería que ha dejado un tendal de cadáveres en la Patagonia Argentina.

El ejercito argentino a puesto por delante la detonación de los fusiles y la rendición sin condiciones. Los juicios sumarios se limitan a colocar una bala de acero en el cuerpo de los obreros que se han levantado en huelga. Pretendiendo lograr justicia social y dignidad para los trabajadores patagónicos.

Es el escenario que nos presenta “El Paso del Diablo”, novela de autoría de Pavel Oyarzún editada por editorial LOM en su primera edición en el año 2004. Estamos en el 8 de diciembre de 1921, en los próximos tres días, se desarrollaran las acciones donde se fusionará el heroísmo, la persecución y la muerte.

El relato desarrolla la desesperada huida hacia la localidad de Puerto Natales, enfrentando primero la montaña “El Guardián”, para luego deslizarse por un peligroso desfiladero ubicado en la ladera sur llamado “El Paso del Diablo”. Que es un estrecho corredor que te impone un murallón montañoso y el vacío del abismo. 

Durante muchos años, los hechos históricos conocidos como “La Patagonia Rebelde”, se transmitían en forma oral y con cierta dosis de secretismo, entre obreros y habitantes del territorio patagónico. De manera que muchos de nosotros pensábamos se trataba de un cuento más, de los muchos que se desarrollaban en grupos de amistad. En la década del 70 el historiador Osvaldo Bayer, publicará su documentado trabajo “La Patagonia Rebelde” donde se expondrá la cruda realidad de los hechos: el desamparo y la precariedad de los obreros de la Patagonia, el trato inhumano de los círculos de poder desde donde emana las ordenes de la ejecución. Los fusilamientos masivos en estancia Anita, San José y otros puntos de la zona. Algunos obreros son obligados a cavar su propia tumba para luego recibir la descarga de fusilería. Se habla de 1.500 obreros fusilados, la gran mayoría de ellos eran chilenos, originarios de la zona de Chiloé. Obreros que emigraban a Argentina en busca del sustento familiar.

En la ficción se presentan, de manera continúa, estos hechos en la memoria de sus protagonistas, hombres esquivos, envueltos en el silencio, que los estragos de la existencia en la llanura habían llamado a sumarse a la vanguardia anarquista y asumir la causa revolucionaria de La Idea.

Sus perseguidores una patrulla militar va liderada por Valenciano un duro sargento que toma la persecución como algo personal y quiere su siniestra venganza. Van acompañados por un teniente de poca experiencia, que se mantiene distante, por considerar esta cacería un lugar poco digno para su rango militar.

En el otro extremo están Anselmo Bruna, el arriero que los conduce hacia los caminos de la libertad, Antonio Soto, el Gallego Soto, quien a sus 25 años es el líder del movimiento obrero, y Esteban Ferrer un joven anarquista de 18 años. Que  rendirá su vida para la salvación de sus compañeros.

Los militares, soldados rasos y obreros, perseguidores y perseguidos comparten la misma causa y pobreza y los mismos miedos que lo harán convertirse en verdugos de su propia clase, se ensañaran con el cuerpo de Ferrer, lacerándolo y vandalizando su cuerpo inerme. No es extraño entonces que las acciones se desarrollen en un territorio  fronterizo, precarizando aún más la condición humana de sus protagonistas.

“El Paso Del Diablo” es el relato que nos hace regresar a una Patagonia violenta y desconocida, que permite a acercarse a un período histórico donde se desarrolla la lucha entre los poderes del estado, unido a los dueños de la tierra y una masa obrera organizada, que será cruelmente reprimida, al mismo tiempo nos presenta conflictos profundamente humanos que siguen vigentes: la injusticia, la desigualdad, la soledad, la violencia, la culpa y la lucha por sobrevivir en un mundo donde casi siempre parece imponerse el destino.

La narrativa de Oyarzún muestra los brutales signos de la violencia, aún presentes hoy día en nuestro territorio. Nos llama a reflexionar sobre episodios del pasado de este territorio, pero también es una invitación a observar el inquietante presente.

DIAZ-BUSTAMANTE

Puerto Natales, julio 2026

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