• 14 de junio de 2024

Cuando los gatos salvaron a Puerto Natales

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*La fotografía que acompaña al texto se tomó durante los años 50 en Río Turbio.

Un humilde homenaje a los Gatos de Puerto Natales.

Los gatos domésticos comienzan a llegar a nuestro continente cuando se produce la conquista de América en los barcos de los españoles, hace más de 500 años.

Los frigoríficos Natales y Bories eran los encargados de faenar los animales que llegarían a las mesas de muchos lugares del mundo especialmente las de Europa. La carne se transportaba vía marítima.

Los barcos siempre tenían gatos que eran miembros destacados de su tripulación, ya que eran los que controlaban a las ratas que estaban embarcadas como polizontes en las embarcaciones.

Muchos de esos gatos quedaron dando vueltas en Puerto Natales y lograron adaptarse a la rigurosidad del clima de la zona.

En una sociedad de hombres solos los mininos eran excelentes compañeros.

Muchos de ellos acompañaron a la gente que trabajaba en el campo.

Cuentan que el invierno del año 1936  fue cuando se congeló el golfo Almirante Montt, fueron tiempos muy duros para la gente que habitaba el territorio y la guinda de la torta fue de que una plaga de ratones asoló al poblado, allí fue donde se descubrió la efectividad de nuestros pequeños amigos, ellos lograron acabar con una gran cantidad de las ratas que invadían las casas, las bodegas y los sótanos de la naciente comunidad.

Después de lo que sucedió en aquel invierno, el pueblo se dio cuenta del gran valor que tenían nuestros amigos de cuatro patas, entonces se ganaron su respeto, aún hoy los viejos vecinos recuerdan estos acontecimientos y tomando mate cuentan esta historia.

Los descendientes de aquellos gatos nos han acompañado a través de la historia, estuvieron en la rebelión del 23 de enero de 1919, estuvieron en las estancias acompañando a los trabajadores del campo, en las huelgas, en el teatro Libertad, en la mina de carbón de Rio Turbio, estuvieron con nosotros en la oscura noche que se inició en 1973, durante el paro del gas, en el estallido social; ellos son parte de nuestra comunidad y son nuestros compañeros.

En estos tiempos podemos ver a los turistas tomando fotografías a nuestros amigos peludos, y creo que se merecen aquellas instantáneas, durante la pandemia nuevamente salvaron a Puerto Natales porque ellos fueron los que contuvieron a mucha gente que estuvo que estar encerrada, generaron una terapia muy necesaria para los humanos.

Ellos generan alegría y se ve reflejada en la cara de los niños, de los adultos mayores y de la gente que se encuentra sola.

Por: Juan Salvador Miranda V.
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