«La batucada municipal»
Natales, de a poco, se ha ido convirtiendo en un lugar bizarro. No es que antes no lo haya sido, sino que esto se ha ido agudizando con el paso del tiempo. No es que en Natales nunca haya habido chantas, falsos abogados o médicos. Los de buena memoria todavía recuerdan a una mujer que se presentaba como sicóloga y trabajó en todos los servicios públicos y privados de la ciudad por años hasta que se descubrió su montaje.
Otros, todavía no olvidan a un falso ingeniero comercial que, posteriormente, llegó a ejercer como dermatólogo en una clínica de Santiago…¡Realmente un innovador en las artes del engaño!…
Otras, aún recuerdan a un sinvergüenza kinesiologo que también se las daba de galán, hasta que tuvo que salir huyendo de Natales…
Pero, aún hay otro que se las daba de asesor político y comunicador y que después cometió un abuso sexual, terminando por fugarse del país para huir de la mano de la justicia. Un ex alcalde tuvo el privilegio de recibir sus asesorías y militancias políticas…
De modo que, quizás, a nadie sorprende que un ex músico militar haya llegado a la Corporación de Cultura, sólo con aquel mérito y ligazon a la cultura… Sí, llama poderosamente la atención, que quienes toman las decisiones de contrataciones y colocan la firma no verifiquen todos los antecedentes curriculares y académicos de estos personajes en referencia.
Así, Natales se ha transformado en un sitio de recalada del chanterío más ramplón en todo orden de cosas, aquí se ha llegado a reconocer a personajes nefastos o de poco brillo y méritos, presentándolos como verdaderos benefactores del progreso de Natales y gente de bien.
¿Será que nunca saldremos del sino de «pueblo de mala muerte» o maldito far west patagónico?… ¿Será que tendremos que seguir escuchando eternamente y como castigo a «la batucada municipal» con sus disonancias y absoluta falta de ritmo y creatividad?…
Por Bizarro