• 3 de junio de 2026

Fútbol Natalino: Pura Garra y Corazón

 Fútbol Natalino: Pura Garra y Corazón
Compartir Noticia

El fútbol natalino está lleno de triunfos memorables y, por supuesto, de dolorosas derrotas. Pero así es el deporte: se gana y se pierde. Lo verdaderamente importante es cómo, a lo largo del tiempo, se ha ido consolidando una tradición, una pasión y una auténtica estirpe deportiva en una ciudad pequeña, pero con un espíritu enorme que sueña con grandeza y victorias.

Natales respira fútbol. Sus clubes llevan consigo historia, identidad y orgullo. Algunos son tan antiguos como la propia ciudad: Bories, Natales y Esmeralda han sido pilares fundamentales. Otros han surgido con el paso de los años, como Manuel Cuyul —nombre que rinde homenaje a un querido deportista fallecido—, Mineros (que muchos recuerdan como Oro Negro), Servisalud y Universidad de Chile. Y, aúnque algunos ya no existen, siguen vivos en la memoria colectiva: Cóndor, Estrella del Sur y Sporting Cristal forman parte del recuerdo imborrable del fútbol natalino.

También están sus grandes figuras, nombres que aún resuenan en las conversaciones y los recuerdos: el extraordinario “Gallito” González, Fidel Rodríguez, Perico Chacón, Humberto Mansilla, mi querido e inolvidable primo Pepe Cores, Estrada, Aburto, Garay, Gustavo González, Huichal, Haro, Barrientos, Hugo Vera, Castro, Talmar, Ortega, Viano, y tantos otros apellidos ilustres. Pido disculpas por las omisiones; son muchos los que han dejado huella, y he intentado recordar a quienes tuve la fortuna de ver jugar desde muy niño.

El fútbol natalino no solo se construye con nombres y títulos, sino también con historias y anécdotas que han dado carácter a su gente. Algunas, cargadas de picardía, incluso ayudaron a forjar una identidad. Como aquella historia —que muchos han escuchado— de la visita de Colo Colo a enfrentar a la selección de Natales.

Se cuenta que el equipo local vencía 1-0, ya superado el tiempo reglamentario, gracias a un golazo del popular “Maquinita”, personaje conocido en la ciudad. El árbitro era nada menos que el “Tigre” Sorrel, exjugador colocolino. Los minutos pasaban, pero el pitazo final no llegaba. El partido se extendió inexplicablemente hasta los 105 minutos, momento en que Colo Colo logró empatar. La indignación del público fue total: la rabia se desató en las tribunas y el bus visitante fue despedido con una lluvia de piedras. De ahí —según una de las versiones— nacería el apodo de “tirapiedras” que marcó a los natalinos.

Pero más allá de las historias, esta nota tiene un objetivo claro: hacer un llamado al apoyo. Hoy, el Club Deportivo Bories—nacido en el corazón de la clase trabajadora natalina—sigue escribiendo su historia con esfuerzo, sacrificio y compromiso de dirigentes, socios y jugadores. Ha construido no solo infraestructura, sino también identidad.

Hoy, Bories se prepara para representar al fútbol natalino en una final regional. Es el momento de estar presentes, especialmente para quienes viven lejos pero nunca han dejado de querer su tierra.

A todos los natalinos, en especial a los que estamos en Punta Arenas: es hora de apoyar.

Fuerza muchachos de Bories. Este fin de semana hay una responsabilidad enorme. Salgan a la cancha como siempre: dejando el cuerpo, el alma y el corazón. Porque si algo define al fútbol natalino, es precisamente eso: garra, pasión y orgullo.

Por. Jaime Bustamante H.

Más Noticias