• 3 de junio de 2026

IEMISCH

 IEMISCH
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Conocido como el tigre de agua, el iemisch es un animal legendario que habita en los ríos y los lagos de la Patagonia. Se dice que es una bestia de hábitos nocturnos. Lo describen como un cuadrúpedo que se desplaza con la misma facilidad tanto en la superficie terrestre como en el agua: El cráneo sería corto, con grandes colmillos, de cola gruesa, prensil, larga y achatada, está premunido de uñas y garras excesivamente largas, lo que lo convierte en un animal feroz, prácticamente invencible, de fuerzas colosales, es capaz de atrapar un caballo y destrozarlo con sus garras, cola y colmillos, además de arrastrarlo y hundirlo en las profundidades del lago. La sola sospecha de su presencia provocaba el terror de los nativos.

Según relatan los tehuelches, los indios viejos decían que el Iemisch, vivía en todos los lagos de la falda oriental de los Andes hasta el Estrecho de Magallanes. Una de sus últimas apariciones la realizó sobre la ribera norte del río Santa Cruz, cerca de la Isla Pavón. Los indios aterrorizados abandonaron el lugar, quedando en recuerdo de la inesperada presencia el nombre de Iemisch-Aike, para ese sector, que hasta hoy día permanece despoblado

Florentino Ameghino, el famoso paleontólogo argentino publicó lo siguiente en 1899: “Los pocos viajeros que han cruzado las regiones patagónicas y han estado en contacto e intimidad con los hospitalarios tehuelches, han tenido la oportunidad de oírlos hablar de un cuadrúpedo misterioso y corpulento, de terrible aspecto e invulnerable, en cuyo cuerpo, dicen, no penetran ni los proyectiles de las armas de fuego. Llámenle Iemisch o “tigre de agua” y su solo nombre le causa espanto”.

Los relatos vívidos y variados, tanto de los naturales como de observadores científicos y exploradores, han dejado a este monstruo fluvial en el terreno indefinido de la leyenda y la realidad. Algunos lo vinculan por sus características físicas con el mítico huillín, nadador solitario de los lagos australes. Una nutria en vías de extinción que deja señas de su presencia, pero que es prácticamente imposible su avistamiento. O con el enigmático milodón, un perezoso terrestre gigante, de la época del pleistoceno, que al momento de su descubrimiento se encontró trozos de piel en buen estado lo que generó la expectativa de su viva presencia en la Patagonia.

Dada estas características es que el Iemisch, es considerado una creatura críptida semi acuática. Estamos frente a un nuevo portento a sumar su inscripción en los manuales de criptozoología, disciplina que investiga la presencia de seres fantásticos, a objeto de encontrar los motivos de su origen y testificar su existencia. Además de la fascinación que significa descubrir nuevas especies y su impacto cultural, ya que forma parte esencial en el conocimiento popular y la imaginación colectiva.

En Irlanda se encuentra el Dobhar-chú, cuyo nombre significa “perro-agua” en gaélico, es una entidad de pesadilla, que se describe como una nutria gigante, con la velocidad de un caballo y con un comportamiento extremadamente agresivo, con grandes garras que puede poner rápido fin a sus víctimas.

En Africa, desde principios del siglo XX se han reportado avistamientos de los “leones de agua” o “Leopardos de agua” descritos como críptidos semiacuáticos que habitan en los lagos, a lo largo de ríos turbios y pantanos profundos. Son animales de gran tamaño con cuerpos musculosos, alargados, de movimientos sigilosos similares a grandes felinos.

Asomarse por una pequeña ventana a la realidad del pasado nos permite comprender la complejidad de las comunidades rurales, su identidad cultural, su riqueza expresiva, el reconocimiento de su hábitat y su capacidad de adaptación a un territorio desolado y hostil.

 

DIAZ-BUSTAMANTE, AGOSTO 2025.

  *Imagen de Facebook

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