• 4 de febrero de 2023

NUESTRA HISTORIA OCULTA. LOS PROSTIBULOS DE PUERTO NATALES

Compartir Noticia

Por Observador

Mes de celebraciones del aniversario de Puerto Natales. El regreso a la normalidad después de funestos años de pandemias. Cada cual a su manera recuerda lo difícil que ha sido la vida de quienes, han optado por hacer ciudad,  en esta región tan lejana de un país tan  centralista como lo es Chile. Vemos ceremonias de premiación de apreciados vecinos. Cuando nos leen sus avatares y proezas en estos mezquinos paisajes, nos felicitamos, por ser seguidores de su esfuerzo. Todos los premiados se han esmerado por hacer el bien. Buenos agricultores, buenos profesionales, buenos samaritanos.

Pero difícil es desde el recuerdo de la historia de Puerto Natales, se hable de todos aquellos personajes que rompiendo los esquemas ciudadanos, han ayudado a la sobrevivencia de nuestra sociedad, dedicándose a conductas poco sanas.  ¡Pero si Natales también ha tenido cuatreros, contrabandistas, agiotistas, tarambanas, cafiches y prostitutas! 

TERRITORIO DE HOMBRES SOLOS

Hay dos cosas que le han impedido a Natales ser un territorio exento de vidas poco ejemplares; por una parte, siempre fue una ciudad de hombres solos, a la vez, que siendo una ciudad lejana y fronteriza, escasa de posibilidades para la radicación, necesitaba de cantinas, gambitos y casas de tolerancia. La historia cuenta de sus inicios como ciudad, en el comercio, era muy común comprar libremente armas de fuego. Además el Estado chileno nunca le interesó mayormente el poblar esta parte del territorio.  Lo dejó todo en manos de las grandes empresas de la tierra como lo eran las ganaderas, dueñas de campos y frigoríficos.

Buscando información en los diarios de la época nos encontramos que a los pocos años de la fundación de la ciudad, había en 1915 ( 100 casas) y unos 600 habitantes permanentes. En los años siguientes – entre octubre y marzo- llegaban a la ciudad trabajadores de campos y frigorificos, reclutados en la zona central y Chiloé.  De aquellos años data  la primera “casa de tolerancia” como se les llamaba a los burdeles;  era de propiedad de  Manuel  Pérez, alias “El Sastre” ;  de nacionalidad uruguaya y al ser entrevistado por un diario de la época,  confiesa que la rapidez para instalar su negocio se debió a las buenas relaciones y coimas que le pagaba al Sub delegado Lavín, enviado por el gobierno central;  Pérez le muestra al corresponsal de El Comercio, un libro donde están anotadas las sumas entregadas a la autoridad para funcionar; estas van de los $ 300 a $ 500 de la época.  

Para ordenar la vida en la naciente ciudad, en 1916, fue enviado un funcionario gubernamental con el título de Agente de Pesquisas. De apellido Vidaurre, su actuar dejaba mucho que desear, pues, se tomaba atribuciones exageradas y prepotentes. Hasta que su despotismo lo traicionó. Viniendo un día de febrero desde Bories muy entrada la noche, vio una casa muy iluminada y creyendo que allí había una celebración poco santa, entró disparando, dando muerte al joven Octavio Barrientos.  Este era considerado un ciudadano ejemplar, cuyo único pecado fue haber estado preparándose para ir a trabajar muy temprano y al salir para saber el origen de disparos, se  encontró con el energúmeno de Vidaurre.   Recién en agosto de 1925 llegará un Juez de Letras a Puerto Natales, para regular la vida de los ciudadanos, amortiguando todas las discriminaciones y abusos de autoridad.

SALONES PECAMINOSOS 

Puerto Natales, gracias a la llegada de muchos trabajadores de campos y frigoríficos, comienza a sentir la influencia de sindicados muy bien organizados y con mucha conciencia de clase. Es así como hacia 1919 hay en Magallanes una fuerte Federación Obrera de Magallanes; a los dirigentes sindicales les preocupa que sus afiliados no caigan en la degradación moral producto del alcohol, el juego de los garitos y prostíbulos que ya proliferaban con asiladas enganchadas desde el norte del país. Este comercio ya era numeroso en la calle Prat, a pasos, de la plaza principal de Natales.

Una crónica de la época ( 1919) nos dice que los trabajadores desarraigados, sin familias en Natales, “visitan día a día los salones pecaminosos de la tía Laura, Inés Olivares, Berta Toro  y el de Manuel Pérez, “ El Sastre”. Al pasar los días y al ver que algunas asiladas y dueñas de prostíbulos viajaban a Punta Arenas, agentes policiales de civil, constataron que lo hacían para llevar sus ahorros a la Caja de Ahorros del Banco de Punta Arenas, las mismas platas retiradas de la sucursal natalina. Un día la asilada Ana Rodríguez confesó, lo que diría más adelante también ante el tribunal que investigaba los trágicos sucesos de enero de 1919”.

La asilada dijo ante el juez, “En la huelga a punto de comenzar lo primero que iban a quemar serían las bodegas de Braun y Blanchard con Banco y todo”. Esta misma versión entregarían más tarde ante el juez sumariante las asiladas Carmen Miranda, Margarita Burgos y la Tía Berta.  

ADIOS A LA SOLIDARIDAD Y SOBRIEDAD OBRERA

Bien sabemos, lo que sucedió en la historia el 23 de enero de 1919; enfrentados operarios del Frigorífico Bories con carabineros y personal inglés de ese establecimiento, se produce uno de los hechos de sangre más violentos que registre nuestra centenaria vida comunitaria. Saldo final diez muertos entre trabajadores y carabineros.

Posterior a ello vendrá la violenta represión por parte del Ejército argentino contra los peones de las estancias argentinas de Chubut y Santa Cruz. Esos trabajadores en su mayoría provenían de Chiloé.  A fines del año 1921 se produjeron los fusilamientos de obreros del campo en las zonas cercanas  a Punta Alta y Lago Argentino. Estos hechos terminan con el movimiento sindical en la Patagonia, por lo tanto, con el único factor moralizador de los trabajadores que llegaban solos a la Patagonia, pues, a las grandes empresas de la tierra poco o nada le interesaba radicar familias en ciudades como Puerto Natales.

El día 27 de julio de 1924, Miguel Angel León, desde el  periódico obrero natalino “El Esfuerzo”, lanza duras críticas a quienes ya no les interesa la solidaridad gremial y han olvidado a sus mártires recientes.  Se pregunta, ¿Dónde están los luchadores de ayer?.  Y lanza una acusación, diciendo, se han transformado en “procreadores del parasitismo”.  Reclama que los antiguos luchadores “hablan de sus martirios y sacrificios sumidos en la cruel explotación que se nutre también de las muchachitas de extracción humilde en tabernas, prostíbulos y garitos”

Continuará

Print Friendly, PDF & Email

Más Noticias