LA LUZ MALA
La luz mala es una figura luminosa inexplicable que se presenta con cierta frecuencia en la Patagonia, preferentemente en las zonas rurales más aisladas, sembrando el temor en quienes presencian este fenómeno, generalmente caminantes solitarios o viajeros nocturnos.
Estas enigmáticas luces aparecen en zonas despobladas de poco tránsito, cuando comienza a caer la noche. De acuerdo con los relatos brillan como si fuera un verdadero farol y se manifiestan de improviso y a baja altura. Acompañan a los vehículos transitando por los territorios aledaños a la carretera. Otros testimonios refieren que aparece y desaparece en el horizonte o bien experimenta movimientos erráticos, acelerando o desacelerando su velocidad, en ocasiones se presenta como dos faroles que se unen y se separan caprichosamente. Todo el suceso se produce en silencio, no existen ruidos de motor o de fuentes de energía, lo que contribuye a aumentar su carácter misterioso y espectral.
Para algunos testigos la experiencia se vuelve más inquietante y pavorosa, refieren haber perdido la noción del tiempo y del espacio, en pocas palabras no son capaces de definir el tiempo transcurrido en este avistamiento; minutos, horas…o una pequeña eternidad (si es que existe una pequeña eternidad). Tampoco pueden definir si van o vienen, donde queda el norte, ¿dónde queda el sur?…el terror es deliciosamente espeluznante, eso dicen.
Estos relatos no han hecho más que acrecentar esta aura de misterio, que llama a estudiosos de lo oculto, a investigadores más profundos, a incautos y desprevenidos a enfrascarse en largas disquisiciones para dar una explicación coherente a estos hechos.
Entre las interpretaciones que se han dado para explicar el origen de la luz mala, está la creencia que se trataría de un alma que vaga en pena, en busca de auxilio y compasión, se dice que se debe consagrar a estos espíritus errantes, elevando una plegaria para el descanso de su alma. Distinta versión es la de los que creen se trataría de un “entierro”, que podría enriquecer a quien presencia el fenómeno, pero no olvidemos que la búsqueda de estos “tesoros ocultos” puede poner en riesgo la vida del explorador. Otros investigadores sostienen que se trataría de emanaciones de gases desde las profundidades de la tierra, los llamados fuegos fatuos. Los más audaces sostienen que estas luces manifiestan la presencia de seres extraterrestres viajando en naves que explicaría las persecuciones a automovilistas e incluso abducciones.
Los avistamientos señalados, en su mayoría, se han producido en la carretera que une Natales-P.Arenas, Zonas aledañas a Laguna Blanca, Cerro Castillo y Torres del Paine en territorio chileno. Rio Gallegos y Provincia de Santa Cruz en la República Argentina.
Para comprender la trascendencia de este misterio, nos remitimos a un clásico de la literatura argentina, poema narrativo publicado en 1872, “El Gaucho Martín Fierro”, después de una lucha a cuchillo y de darle muerte al moreno, el cantor expresa:“ Y dicen que desde entonces/ Cuando es la noche serena/ Suele verse una luz mala/ Como de alma que anda en pena”.
La luz mala, esa energía radiante, que transita entre los espejos de la realidad y la fantasía, es un símbolo cultural de la Patagonia, que para la ironía del destino brilla con luces propias.
DIAZ-BUSTAMANTE-JULIO 2025