EL NAVEGANTE QUE NOS LEGÓ EL ESTRECHO DE MAGALLANES
-JUAN LADRILLEROS, EL MEJOR CAPITÁN DE LA CORONA, NAVEGÓ POR NUESTROS MARES Y CANALES.
RAMÓN ARRIAGADA SEPULVEDA (*)
Escritor y sociólogo natalino
El Almirante Hernán Montero jefe del Servicio Hidrográfico de la Armada argentina, al afirmar que el Estrecho de Magallanes es chileno, pero que la boca del canal interoceánico es argentino, evidenció desconocer la figura del navegante español Juan Ladrilleros, quien el 9 de agosto de 1558, tomara posesión del Estrecho en nombre de la Corona Española, el Virreinato del Perú y la Gobernación de Chile.
Era un día patagónico frío, cuando todos los tripulantes del “San Luis” bajan a tierra, después de traspasar la Primera Angostura, en un acto de mucho simbolismo, el capitán español, cortará con su espada los arbustos del lugar. Estaban todos en la bahía que bautizarían como “Posesión”. En el derrotero de la expedición, Luis Mora, el escribano se refiere a ese momento. Hay que pensar en la emoción de la instancia; habían zarpado desde Concepción en octubre de 1557, donde los había despedido el recién asumido gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza. Desde la boca del estrecho se podía divisar el llamado, por entonces, Mar del Norte. Después de una navegación costosa y pensando en un regreso tedioso, no dudamos, muchos pensaron en el regreso a la patria añorada. Pero había que regresar y comunicar que Ladrilleros y la tripulación del “San Luis”, habían sido los primeros en navegar el anhelado paso marítimo en ambas direcciones. Además de conquistar el Estrecho para la Gobernación de Chile.
Decía el diario de navegación y derrotero de la nave:
“Cómo en nueve días del mes de agosto de mil quinientos cincuenta y ocho años el capitán Juan Ladrilleros, general de la dicha armada, estando surtos en esta punta de la Posesión, el dicho general saltó en tierra y echó mano a su espada e cortó unas ramas, e dijo que tomaba posesión en aquella tierra, a vista de la mar del Norte, en nombre de su majestad y de su excelencia y de su muy caro y muy amado hijo don García Hurtado de Mendoza, gobernador y capitán general por su majestad en las provincias de Chile…”
EL REGRESO DESPUES DE 15 MESES
El regreso, tal como lo vaticinaban, fue desastroso. La idea de Ladrilleros era llegar a Concepción y no recalar en Valdivia. El joven Gobernador de Chile, quién lo había designado para la misión de ir al Estrecho, merecía recibir las noticias de la conquista de tan valioso paso; aunque no fuera Ladrilleros quien entregara el testimonio y el derrotero. La historia es incierta para dar cuenta de la llegada del “San Luis” a su destino final. Pero lo más creíble es que llegaron al puerto de Penco en una desvencijada embarcación, dos sobrevivientes, una luminosa mañana de enero de 1559. ¡Quince meses! duró la travesía de aquel grupo de navegantes españoles, que veneraron con sus vidas, lo que sería para la emergente nación, llamada Chile, la soberanía absoluta en el Estrecho de Magallanes.
Acontecimiento naval, que tuvo como escenario, los indescifrables mares del sur, tan dramático como el regreso a Sevilla de la expedición de Hernando de Magallanes, sin su glorioso capitán, que también al regresar en septiembre de 1522, registra una azaroso periplo con similar cantidad de meses. Como veremos los antecedentes de lo navegado y relatado en nuestros mares por Ladrilleros, fue guardado en lo más profundo de los registros imperiales. A diferencia con los homenajes de la Corona a los sobrevivientes que acompañaron en la llegada a Juan Sebastián Elcano. Termino de la circunnavegación del mundo, integración de un paso austral y que la representación del propio globo se completara.
LA COSTANERA JUAN LADRILLEROS
A la altura de este relato, permítaseme una disquisición. Imaginemos que la posesión precitada, hubiese favorecido a la República Argentina. No dudamos que Juan Ladrilleros sería motivo de muchos homenajes, tributos y reconocimientos. En Chile en escasas ciudades hay calles con su nombre. Pasajes en poblaciones marginales. Destacar Puerto Natales: una calle principal, una escuela básica, un monolito, además del título de descubridor de esos territorios y el primer europeo que avistó la majestuosa Cordillera Paine. Mateo Martinic, ha pedido pertinazmente a las autoridades, crear la comuna de Juan Ladrilleros en territorios de proyección futura, teniendo como capital, Puerto Edén. Y agregamos en Punta Arenas la nominación con el nombre de Juan Ladrilleros a la Costanera del Estrecho.
DE SEVILLA AL NUEVO MUNDO
Nuestro personaje nació en la ciudad andaluza de Moguer en 1505. La comunidad de Puerto Natales honró esta fecha el 2005, colocando una hermosa placa recordatoria en un monolito de su Costanera. El joven Ladrilleros ingresó con entusiasmo a la Escuela de Pilotos de Sevilla, dependiente de la Casa de Contratación. En dicho instituto, Américo Vespucio, había sido designado como Piloto Mayor por don Fernando, Rey Católico. Dicha institución, tenía además, todo el control de los viajes a las Indias, desde aprovisionar barcos, hasta controlar los tripulantes que viajaban. Un control estricto para que no viajaran a los nuevos territorios ni moros ni judíos.
En el momento de ingresar Ladrilleros como alumno a la cotizada escuela de navegantes, Sevilla, era una ciudad que concentraba el interés y las riquezas de la conquista de los nuevos territorios; hay fiebre de consumo que se satisface viajando a Italia. Pero también había muchas noticias tristes de embarcaciones que partían en estado precario hacia lo que llamaban las Indias y que enfrentadas a fuertes tormentas sucumbían. También llegaban informaciones de nuevos hitos en materia de descubrimientos. En diciembre de 1513, Vasco Núñez de Balboa, descubriría un nuevo océano, el Pacífico; otro, aventurero de los mares, también en 1516 Juan Pedro Díaz de Solis, descubre e ingresa al Río de la Plata, buscando el Mar del Sur y rompiendo poco a poco la idea que la tierra era plana y los temores que de tanto navegar caerían a un inmenso precipicio.
FUNDADOR DE BUENAVENTURA Y CALI
El propio rey Carlos V junto a Bartolomé de Las Casas, recomiendan y exigen que sean pilotos examinados en sus capacidades, quienes viajen a cargo de los navíos que van hacia las nuevas colonias. Recién en agosto de 1528 el joven Ladrilleros es aprobado para partir en la formación de barcos de la Corona, rumbo a los territorios del Darién. Los convoyes navegaban entre enero y agosto. Eran custodiados por galeones provistos de cañones pequeños, montados sobre las amuradas y en los bordes de los castillos. Estas armas eran llenadas con trozos de hierro, piedras y clavos. Se cargaban por la boca y disparaban por la llama comunicada a través de un orificio de la recámara. El resguardo se hizo necesario ante la presencia de corsarios y piratas llamados “Pordioseros del mar”.
Conociendo con más detalles las riquezas en el Perú, Panamá, concentra a los navegantes que merodeaban La Española (Cuba) el Darién y Cartagena de Indias; se sabía de las luchas por el poder entre los seguidores de Francisco Pizarro y los adherentes de Diego de Almagro; Pizarro por aquellos años había enviado un cargamento de oro y plata de tal magnitud que había provocado la primera inflación en Europa. Juan Ladrilleros está en Panamá en 1540 y parte a la conquista de los territorios de Nueva Castilla junto al Gobernador nombrado para esos dominios, el licenciado Pascual Andagoya. Llegan a una bahía acogedora, con muchas pequeñas islas, en una de sus islas funda el puerto de Buenaventura y al llegar el otro adelantado para Nueva Granada, Ladrilleros se une a Sebastián Benalcázar. Una seguidilla de deslealtades, que no viene al caso describir; lo que sí hay que destacar que Ladrilleros participa en la fundación de Cali y Buenaventura. Hoy en pleno inicio del siglo XXI la mayor parte de colombianos llegados a Magallanes, son precisamente de aquellas ciudades.
SIEMPRE FIEL A LA CORONA
En las luchas por el poder en los nuevos territorios, nuestro capitán de mares y tierras, siempre ayudó a los gobernantes enviados por la Corona. Fueron muchas las acciones que gracias a la acción de sus barcos, posibilitaron la derrota de los disidentes; sucedió en las luchas intestinas en el Perú, hasta el día 9 de abril de 1548, al caer derrotado el último de los Pizarros.
Aquellos conquistadores que al final de los conflictos fueron fieles a la Corona, fueron premiados con las mejores encomiendas (tierras e indios); tal es el caso de Ladrilleros a quien les fueron entregadas tierras y minas en Chuquiago, “estas eran de tal riqueza que se sacaban pepitas de oro en granos tan grandes que no había necesidad de lavar. La plata de las minas de Porco (después Imperial Villa de Potosí) eran de tanta calidad que no había necesidad de fundición porque salían limpias de las vetas”.
Pocos saben que Juan Ladrilleros, encomendero del Chuquiago, a comienzos de 1557, era uno de los hombres más acaudalados del virreinato del Perú. Cuando es llamado por don Andrés Hurtado de Mendoza, el Virrey, para hacerse cargo y comandar una escuadra que llevaría a su hijo García Hurtado de Mendoza (21 años) como Gobernador de Chile, en reemplazo de Pedro de Valdivia, muerto en combate contra los araucanos, no dudó en aceptar de inmediato.
EL MAS GRANDE DE LOS CAPITANES
Nuestro navegante, estaba en conocimiento, que llegando a Concepción y dejar el relevo de tropas que seguiría en la lucha contra los invencibles araucanos, la Corona sólo confiaba en él; Capitán de las Américas como le llamaban, debería asegurar a la Gobernación de Chile el Estrecho de Magallanes. No sabía que la memoria universal sería esquiva para su hazaña, que su derrotero de la conquista sería olvidado por siglos argumentando razones de seguridad, ante la amenaza de las otras potencias marítimas.
En el año 1782 revisando viejos archivos en el Museo Marítimo de Madrid un experimentado funcionario del lugar, Juan Bautista Muñoz, se encuentra con el derrotero de la navegación al Estrecho de Magallanes de Ladrilleros. Sólo en 1793 el documento pasa a formar parte de las colecciones, siendo copiado para la comprensión generalizada por la comisión nominada para dichos efectos, a cargo de Martín Fernández de Navarrete. Recién en 1884 pasa a formar parte de nuestra memoria histórica, gracias al meritorio hidrógrafo y marino chileno Francisco Vidal Gormaz.
(*) Autor del libro “Juan Ladrilleros, el navegante olvidado” (2005)
Foto 1:
Ladrilleros tomando posición del Estrecho para Chile el 9 de agosto en 1558.
Foto 2: Placa alusiva en la Costanera de Natales.