El costo de decir la verdad y la persecución y hostigamiento público hacia el concejal Jorge Ruíz y otros
1-Todos hemos observado la actitud política que ha mantenido el concejal Jorge Ruíz Aguila, siendo claro y explícito ante las irregularidades en las que ha incurrido la administración de la alcaldesa Mayorga y su equipo .
2-Junto al concejal Urtubia en algunas ocasiones y en justo derecho, se han planteado cuestionando primero los despidos, luego, las contrataciones en las corporaciones, los altos sueldos y hace unos días han marcado posición respecto al informe de la Contraloria que hace referencia al título falso de uno de los colaboradores más cercanos de esta administración.
3-Cada vez que estos concejales y, sobretodo Ruíz, se han expresado públicamente, aparece como coincidencia en las redes sociales y desde el “anonimato» la descalificación grotesca, el descrédito, la ironía y un ataque bestial incluso a la familia de estos, porque no se han quedado callados pretendiendo ante la ciudadanía deteriorar su imagen y su autoridad moral.
4- La estrategia nazi “miente, miente que algo queda» desde el anonimato le quita “peso moral» a estos ataques. Quien necesita esconderse para atacar ya se ha juzgado solo.
5-No actúa desde la verdad ni del coraje sino «desde el miedo y la falta de control».
6-Tal como muchos estaban en conocimiento del título falso del mencionado funcionario de confianza, muchos saben quién y quiénes están detrás de estos perfiles.
7-No se puede naturalizar la persecución de nadie, menos de una autoridad electa y, por razones políticas, intimidar y dañar su reputación.