Rupestre: el alma de Torres del Paine
Me enteré viendo en las redes sociales del fallecimiento de Rupestre, considerada la puma más famosa y emblemática del Parque Nacional Torres del Paine, ocurrió recientemente, el 13 de enero de 2026.
Su partida ha causado un fuerte impacto entre la comunidad de guías, fotógrafos y científicos de Patagonia, ya que Rupestre no sólo era una figura icónica para el turismo, sino una pieza fundamental para la investigación y para la conservación de su especie.
La muerte de Rupestre se ha atribuido a causas naturales. Dada su avanzada edad —se estima que tenía entre 14 y 15 años—, su fallecimiento era un evento esperado por los expertos que seguían su rastro, pues superó con creces la esperanza de vida promedio de un puma en estado salvaje (que suele ser de 8 a 10 años).
Fue madre de numerosas camadas, contribuyendo significativamente a la densidad poblacional de pumas en el sector de Laguna Amarga y el Lago Sarmiento.
Fue parte fundamental de la serie Predators de Netflix, narrada por Tom Hardy, donde mostró su asombrosa capacidad de caza y su rol como madre protectora.
Se caracterizaba por su relativa calma ante la presencia humana, lo que permitió que miles de personas lograran ver un puma por primera vez gracias a ella.
La noticia fue difundida inicialmente por guías y veterinarios locales, como Gastón Barraza, quienes destacaron que Rupestre cambió la narrativa del puma en Chile: de ser visto únicamente como una amenaza para la ganadería, pasó a ser valorado como un símbolo de la biodiversidad y un motor para el turismo sustentable.
Quizás Rupestre haya partido de este plano, pero continúa caminando por la Patagonia, ya que sus crías son una extensión de tan hermosa Puma.
Puma Rupestre. Créditos: Torres del Paine /redes sociales
Por. J. Salvador Miranda Vios.