• 18 de abril de 2024

Puntarenazo

Compartir Noticia

Por estos días, se recordó un pasaje importante de la historia de la resistencia del pueblo magallánico, a la dictadura que se instauro en nuestro país, a partir del fatídico golpe de estado de 1973, me estoy refiriendo a lo que se denominó a nivel nacional e internacional como “Puntarenazo”.

Ya es claro para el resto de Chile, que Magallanes es una tierra de hombres y mujeres combatientes, son muchos los pasajes de nuestra historia que lo demuestran, desde la Rebelión de los Tirapiedras, el incendio de la Federación Obrera, La Huelga de la Carne o de los triperos como también se le llamó, y algo más cercano, el Movimiento del Gas contra Piñera, que increíblemente tienen 2 parangones especiales, me estoy refiriendo a lo del gas y "El Puntarenazo", lo planteo en el siguiente sentido, lo del gas fue la chispa que encendió Chile para que en otros lugares de nuestro país, salieran a protestar contra las medidas de un gobierno de derecha como lo era el de Piñera, mientras que "El Puntarenazo" sirvió para entender que se podía enfrentar a una dictadura asesina con la organización y movilización en especial de la clase trabajadora.

"El Puntarenazo" no surge por espontaneidad, fue producto de una construcción unitaria, sobre todo del mundo del trabajo, que en principio se cobijó en la Pastoral Obrera de la Iglesia Católica, para dar paso por ejemplo a la presencia organizada del Sindicato de la Construcción, con el ejemplar liderazgo de Jose Donoso Hueicha un tremendo dirigente que ya venía de otras batallas como la relegación en Pisagua producto de La Ley Maldita de Gonzalez Videla y también la represión en la dictadura de Pinochet, la férrea defensa del Sindicato Enap contra la privatización y su fuerte compromiso democrático, con José Ruiz, Antonio Mimica, Clemente Gálvez, Hernández, Moisés Ojeda; también los Colegios Profesionales como el de los médicos con Adriana Soto a la cabeza, cuanta lucha y convicción del Colegio de Profesores, con un gran maestro de generaciones como lo fue Humberto Águila, se suman las organizaciones auto convocadas de pobladores, esto a consecuencia del férreo control de la dictadura que existía en las Juntas de Vecinos y permite la creación de la Coordinadora de Pobladores con Edmundo Cárcamo y Ramón Gómez, la organización de las mujeres que fue de un tremendo valor, quienes ya venían de lo que fue el trabajo solidario con los ex presos y presas políticas y que después dio paso a Mudechi y Mujeres por la Vida, Ema Coñué, María Uribe, Norma Menai, Irma López y tantas mujeres que sin duda fueron un baluarte fundamental en la lucha.

Estas organizaciones y otras más, permearon fuertemente a las organizaciones políticas en la necesidad de construir unidad en la diversidad, por eso no fue extraño que esa mañana de febrero de 1984, estuviéramos codo a codo y hombro a hombro, marxistas, laicos y cristianos, enfrentando al tirano, nunca tuvimos más fuerza en nuestras gargantas que ese día para gritarle en su cara asesino al dictador.

Cuanta adrenalina y satisfacción corrió por nuestras venas y en nuestra conciencia, muchos/as de los/as que ahí estábamos éramos los hijos de aquellos que la dictadura pretendió eliminar, teníamos la obligación moral de reivindicar a los/as desaparecidos/as, ejecutados/as y torturados/as, pero también teníamos conciencia de lo que podía ocurrir, sobre todo por los que no pudieron refugiarse en la catedral y fueron golpeados y detenidos, pero no sé, si fue nuestra conciencia que permitió que al interior se mantuviera la calma a pesar de las horas que pasaban, por los medios sabíamos de las negociaciones en especial del obispo Tomas, para poder abandonar la catedral sin represalias, fueron momentos complicados cuando militares en especial conscriptos azuzados por oficiales intentaban botar las puertas que daban a calle Fagnano, lo que hubiese sido una situación muy complicada, un recuerdo especial para los cantores populares de esa época que con su música acompañaron esas horas dentro de la catedral, quiero recordar en especial a un amigo compañero como Juan Tabilo que ya no está junto a nosotros.

Han pasado 40 años, de este hito importante de nuestra historia de resistencia, el Gobierno realizó una actividad de conmemoración, que si bien fue importante, no tuvo la delicadeza de invitar a verdaderos protagonistas, de los 16 presos de esa jornada en su gran mayoría están vivos, ellos debieran haber estado en primera fila, tal como lo estuvieron ese día en la primera línea de combate, es posible que las nuevas autoridades no se interiorizaron en profundidad de los hechos, un amigo me dijo: no les interesa, yo quiero pensar que quizás les faltó información de primera fuente, tampoco se hizo la distinción en la premiación a medios de comunicación, claramente, fue solo Radio Presidente Ibañez la que en un enlace desde la catedral, pudo describir lo ocurrido para Chile y el mundo en contacto con Radio Cooperativa y Radio Chilena, al parecer se omitió que TVN entregó una versión distorsionada de lo ocurrido con edición de imágenes, las que tuvo que retransmitir en días posteriores debido a la presión ciudadana y el Colegio de Periodistas, por rigor histórico, en la entrega de estos premios hubiese sido aleccionador haber recordado a cabalidad las situaciones que describo.

Pido disculpas por omisiones, sobre todo de nombres, nunca es posible acordarse de todos/as, pero quiero hacer una mención especial a mi gloriosa y combativa generación de los 80’s, fuimos heroicos jóvenes de esa época un recuerdo especial a aquellos/as que cayeron y no vieron la libertad y la democracia que construimos, con imperfecciones y errores que corregir pero siempre será mejor que una dictadura.

Por: Jaime Bustamante Henríquez
Print Friendly, PDF & Email

Más Noticias