• 22 de mayo de 2024

SERVICIO MARITIMO A MAGALLANES*

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(Editorial del Diario «La Hora»)

En la sesión de la Cámara de Diputados del 2 del Presente mes, el diputado por Magallanes, don Efraín Ojeda hizo una interesante y documentada exposición sobre la forma en que se desenvuelven los servicios marítimos de esa alejada región austral.

Se recordará que la Empresa de Ferrocarriles del Estado adquirió hace ya algún tiempo, los vapores de distintas compañías, para destinarlos al servicio de esa ruta, asumiendo de este modo el control de las comunicaciones con las regiones del estrecho. La adquisición fue objeto de diferentes críticas que se refirieron en ese entonces, sólo al aspecto técnico y comercial de la inversión efectuada.

Estas críticas han demostrado en estos días haber sido justas y de acuerdo con la realidad de los hechos ya que el ejercicio financiero dado a conocer por el honorable señor Ojeda, resulta una pérdida de cuatro y medio millones de pesos.

No es este, sin embargo, el lado más grave de la cuestión. La Empresa de Ferrocarriles al asumir el control de las comunicaciones marítimas con el sur del país, debutó con una medida extraña; la de suprimir la escala de sus vapores en Puerto Natales, cabecera de un departamento de cincuenta mil kilómetros de extensión, con importantes frigoríficos, y centro de actividad considerable en la zona en que se encuentra enclavado.

De este modo, Puerto Natales que. se halla a una distancia de cerca doscientos cincuenta kilómetros de Punta Arenas por tierra, y cuyos medios de comunicación terrestre durante la época de invierno quedan impracticables, se ha encontrado aislada de la capital del departamento y del resto del país durante la época invernal que, en esas regiones, es de larga duración.

Si se considera que la región magallánica, por su posición geográfica, se halla en condiciones desventajosas en cuanto a sus comunicaciones con el resto de Chile; si se recuerdan las numerosas voces de advertencia que se han levantado a lo largo de tantos años sobre una posible desnacionalización de esa zona, desnacionalización que se debería única y exclusivamente al apartamiento de ella, se verá que es de máxima importancia no descuidar, aun a trueque de pérdidas, intensificar las comunicaciones de todo orden con las tierras del estrecho. Es éste el punto principal del problema que no puede ser colocado en lugar secundario.

Pues bien; de las observaciones del diputado señor Ojeda resulta que se ha obtenido todo lo contrario. Al hecho de que ninguno de los nueve vapores de los Ferrocarriles del Estado recale en Puerto Natales hay que agregar que la Empresa, tal vez para subsanar las pérdidas obtenidas durante su ejercicio, ha elevado sus tarifas en más de un 25 por ciento, dejando así prácticamente, fuera del alcance de las personas, aun de cierta potencialidad económica, el uso de los medios de transporte que ella monopoliza. Con esta medida se ha obtenido, pues, lo contrario de lo que las necesidades nacionales exigen: se requieren medios de transporte rápidos, abundantes y baratos. Se tiene, en cambio, lo contrario: transporte caro, escaso y lento.

Es este un asunto de trascendencia que no podrá ser descuidado; el diputado señor Ojeda propuso una serie de medidas para solucionar el problema; que no son del caso analizar aquí. Pero, de todos modos, sea mediante la adopción de ellas o de otras, existe un imperativo que obliga a tomar una resolución rápida y efectiva; sobre todo, si se toma en cuenta que esto rebalsa los límites de una simple cuestión comercial o financiera para, entrar de lleno en los límites de un gran problema nacional y patriótico.

*Publicado en diario “Crónica”, Punta Arenas, 18 de julio de 1940.
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