• 28 de febrero de 2024

Conociendo a Patricio Fuentes

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Mi infancia comenzó en la comuna de San Bernardo, Santiago. 

Hermano mayor de una familia que se esforzó por educar a sus tres hijos, lo que me llevó por la educación subvencionada y la pública, hasta una universidad pagada con fondo solidario.

Consumidor asiduo de historias y conocimientos no tan importantes; coleccionista de música, comics y juguetes; apasionado del fútbol y la música en vivo.

Me declaro un docente en constante formación, fanático de las buenas preguntas y buscar ayudar a encontrar las respuestas. Las matemáticas y la historia son mis herramientas para educar.

Soy intolerante a la intolerancia y, actualmente, en un profundo proceso de eliminar individualismos y egoísmos.

Me enamoré de Magallanes acampando en Torres del Paine en el año 2000, lo que me hizo regresar acompañado y decidir trasladarnos junto a Valentina, en el 2011, de forma permanente. Aquí encontré amigos y amigas, y una nueva vida, incluso, nos atrevimos a ser padre y madre, gracias al nacimiento de Facundo (¡sí, un tirapiedras!).

Hoy superando los 40 años, he aprendido lo suficiente para retribuir a la comunidad que me recibió. Me encuentro en la posición emocional y mental, para poder canalizar las necesidades de un territorio hermoso. No soy un ejemplar de la zona, sino que alguien dispuesto a escuchar y defender.

Mi sueño es que nazca una nueva constitución, nacida en democracia y de forma democrática. Donde todos los Chilenos y Chilenas, podamos mirar y vernos reflejados. Una constitución que podamos esgrimir como una espada y un escudo, para defender y construir. Que sea simple de entender y difícil de vulnerar.

Principalmente sueño con un país orgulloso de su diversidad y de su complejidad, para que cada familia se sienta segura, de educar niños y niñas felices, que tengan un espíritu curioso y solidario, y dispuestos a crear un mundo justo.

Espero llegar a una etapa en mi vida, donde mi hijo me pregunte si ocupé mis talentos en algo valioso, y decirle orgullosamente que hice todo lo que pude, por entregarle a él y todos los demás, la posibilidad de vivir una vida plena. 

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